martes, 28 de junio de 2011

Papillon: Valentía

Ser valiente es ser capaz de quedarte quieto, mirando fijamente a un león. Ser capaz de mantenerle la mirada, grande y fiera, ser capaz de no sentirte intimidado por sus enormes fauces ni por su melena. Cuando eres capaz de mirar a los ojos a un león sin sentir miedo, puedes decir que eres valiente.

En el león se esconden nuestros miedos. El león representa, es, todo aquello que tememos, a lo que no queremos enfrentarnos. ¿Qué nos da miedo, en realidad? Si alguien asegurara que no va a comernos, sería menos inquietante sostenerle la mirada. Lo que nos produce temor es no saber si de un momento a otro le van a dar ganas de devorarnos.
Se es valiente cuando se mira al león. Cuando a pesar de todo, cedes. Cuando te muestras como eres. Cuando antepones a la tuya la felicidad de los demás. Cuando te aceptas a ti y a tus limitaciones. Cuando no te rindes.

Mi león, el león de Lady Lola, no es como Simba o Mufasa. Mi león es tan grande, tan majestuoso, tan temible, y engloba tantos miedos que tiemblo sólo con pensar en él. Ha habido veces que me he sorprendido a mí misma observando mi reflejo en sus pupilas inmóviles, o incluso viendo como asentía profundamente con la cabeza y se daba media vuelta, aceptando su derrota. Pero ha habido otras veces en las que su mirada negra e infinita me ha intimidado, y he bajado la cabeza o he huido. 
Mi león es grande, frío, bello, imponente, noble, terrible. Y me acompaña a donde quiera que voy, como ocurre con el resto de los leones que tiene la gente.
He acabado por acostumbrarme a su presencia, y al roce accidental de mi mano con su melena cuando camino. He conseguido a veces que se quede agazapado, que ni si quiera me tiente, que me deje pasar. Pero no se puede vivir sin miedos, y muchas veces he tenido que mirarle a los ojos y probar hasta dónde alcanza mi valentía. 
Voyageur o personaje, seas quien seas, tienes un león detrás de ti. No te preocupes por nada. 
Date la vuelta, y mírale.

3 comentarios:

  1. Impresionante. Me encanta. ¿Cómo consigues escribir esto? Es alucinante.

    ResponderEliminar
  2. in-cre-i-ble.
    sin palabrass.
    me gustó la comparación con el león muuy muy bueno!

    ResponderEliminar
  3. Sencillamente GENIAL. Algún día si tu quieres y la suerte nos es propicia nos contaremos cuales son nuestros leones respectivos, sólo si tu quieres... aunque a lo mejor ya no hace falta, porque adivinamos, intuimos, vislumbramos al otro viendo su león. Vamos que muchas veces es visible para todo el mundo que sepa mirar menos para uno mismo que habita con él día y noche, es más probable que me puedas contar más tú de mi león que yo mismo y viceversa?.

    ResponderEliminar